miércoles, mayo 31, 2006

Visto/leído

...
Boh.

Mis encuentros con los famosos (I)

Algún día explicaré cómo conocí al gran Tony Genil...

¡Y nosotros a ti, Tony!

Pero hoy toca algo más actual.
Llevo varios días viajando en el mismo vagón que uno de los componentes de El canto del loco. Aaaaaaaaaaah, gritos, histeria, bragas mojadas. ¿Ya? Bueno, pues sigo... Sí, sí, ese grupillo, demostración palpable de lo mala malísima que es la industria discográfica y lo rebueno que es el top-manta y el Emule.
El caso es que el muchacho se sube en Arc de Triomf y se suele bajar en Plaza Cataluña (ya sabéis, chicas). Va acompañado de una chica, así que podemos suponer que es su novia (esta gente creo que es de Madrid, y ya sabemos que dos tetas tiran más que ciento volando).
Le he visto varias veces, pero sólo ayer dos tías rubias le pidieron dos besos y algo de conversación. La cara de la partenaire del Jesucristo Superstar era para verla...
Nosotros SÍ que molamos... No como los de Hospital Central, justo detrás...

Ain't no rules, ain't no vow, we can do it anyhow
I and I will see you through,
'Cos every day we pay the price with a little sacrifice
Jammin till the jam is through.

Powered by Castpost

lunes, mayo 29, 2006

B.S.O. de un email

Música de ambiente...

viernes, mayo 26, 2006

Voluptuosas

No sé si debería escribirlo. Pero ya da igual.
Alguna vez fui científico. No lo sentía, pero era a lo que me dedicaba. Incluso tengo pruebas.
Parece interesante. Difícil. Complejo.
Pero no lo es. Es una mierda.
Supongo que será una especie de vocación. O se es, o no se es. Y ahora puedo prometer y prometo que la ciencia me la trae al pairo. p53, proteínas supresoras de tumores. Metabolismo. Cáncer. p16. p21. Es que me la suda. ME LA TRAE FLOJA. ¿Queda claro? Fueron años de auto-engaño. No sé explicarlo. Me da igual. Ahora lo sé.
Hay poco arte en la ciencia. Un 0.5%. El resto es pura artesanía, mezclado con manipulación de datos. Así de simple.
Bueno, parafraseando, "vamos a ver", tampoco es eso: en realidad hay cosas que sí me parecen interesantes. Avances en tratamientos para enfermedades chungas. Descubrimientos sorprendentes. Pero me parecen igual de interesantes ese tipo de cosas que un documental sobre la fauna de Pakistán, sobre los Jémeres Rojos, un estudio sobre el cine de Berlanga, o una entrevista con Henry Kissinger. Puedo verlos o hablar sobre ellos durante unas horas, pero no estar toda la santa vida unido a ellos. No.
Hay más temas "científicos" que me llaman la atención. Por qué la raza negra tiene lo que tiene. O por qué las inglesas tienen esa capacidad mamaria.
Este último tema es ciencia de la que me interesa. Y no hace falta ser un salido. Las tetas grandes no me atraen especialmente. Se trata de pura curiosidad científica. En serio. Quiero saber las razones de tal voluptuosidad.
No sé si los ingleses pueden considerarse raza aparte. Tal vez raza no, pero sí que sé que son diferentes. Físicamente. Mentalmente. Etc. Desde luego, las hembras son distintas.
Antes de pisar UK por primera vez, tenía la impresión de que me iba a encontrar ante una marabunta de mujeres gordas, con bigote, culonas, con dos pellejos en lugar de tetas, etc. El cine, el estereotipo. Pero llegando a Londres te das cuenta de que nada es lo que parece. A mí me pareció un paraíso de mujeres imponentes.
Claro, Londres no es Inglaterra. Está llena de no-inglesas. Y es verdad.
Volví a pasar un año, y entonces comenzó mi incredulidad. Mujeres gordas, flacas, altas, bajas, culonas, huesudas, interesantes, anodinas, con mucho pelo, con poco pelo, con pelo corto, malolientes, con pinta de zorras, esculturales, tías buenas, callos malayos, con pinta de beatas, daba igual... Todas tenían kilos y kilos de mamas. Unas pedazo de tetas... Enormes.
Muchas discusiones sobre el tema después, nunca llegamos a ninguna conclusión. ¿Será el genoma british? ¿Será la dieta, prolija en patatas cocinadas de todas las maneras posibles?
¿Qué será, será?
Nada que ver con las españolas. Para encontrar una mujer española con ese futuro problema de espalda... Hay que elegir un buen tamaño de muestra.
Insisto: no tiene nada que ver con el atractivo que encuentre o deje de encontrar en una tía. Es pura física. ¡¡¡Y pura ciencia!!!!
Tampoco llegaré al extremo de decir que "como la mujer española, ninguna". Tonterías. Que por esos mundos de Dios se encuentra uno con cada mo-nu-meeeen-to, como diría José Luis López Vázquez...
Esa es la ciencia que merece ser portada en Science.
Por eso, para todas aquellas que son tan tontas como para quejarse del tamaño de sus pechos, o que llegan incluso a convertirlo en motivo de depresión o de complejo, tenéis varias opciones para que vuestra prole no sufra como vosotras:
  • Tiráos a un inglés, y al menos vuestra descendencia tendrá un 50% de posibilidades de adquirir ese rasgo tan admirado...
  • Alimentad a las niñas con patata. Únicamente patata: frita, cocida, hervida, cruda, con piel, sin piel, da igual...

jueves, mayo 25, 2006

Muerte y destrucción

No me gusta la violencia, no me gustan los castigos físicos.
Pero hay personas con las que no es suficiente el desprecio ni la reprobación moral. Merecen algo más. Algo peor. Algún castigo de tipo fiscal, o físico.
Situación: atascazo del quince. Llego tarde al ensayo. El coche me agobia. Tengo que coger la salida hacia Barcelona. Carril izquierdo. La cola para entrar en la C-58 es de casi un kilómetro. Habrá que hacerla entera. Minutos y minutos.
El carril de la derecha está mucho más vacío. Da a parar a otra dirección. El tráfico es fluido.
En esto, te vas dando cuenta de que hay muchos coches que se saltan la cola del carril izquierdo. Siguen por el carril derecho, ahorrándose minutos y minutos, y justo antes de que el carril colapsado converja con la carretera principal, se cuelan de mala manera. No es que den la impresión de pedir permiso para colarse entre coche y coche, no: es que meten el morro, haya espacio o no lo haya. El mundo les debe algo.
Son ese tipo de personas que llevan escrito en la cara: SOY UN PUTO JETA. SOY UN CHULOPUTAS. ME GUSTA MELENDI. Gafas de sol último modelo, coche medio tuneado, con la puñetera margarita de Alonso en la puerta del maletero.

¿Por qué el mundo es así de hortera?

A este tipo de personajes habría que multarles. Tal vez no sea suficiente... Deberían encerrarles en una habitación oscura de 2 metros cuadrados con un luchador de sumo homosexual. Meterles un espaguetti sin cocer por la uretra, y jugar a la carraca.

Este país se va a la mierda

Sí, es una de mis frases con copyright.

Esto se va al garete. Y no sólo por lo que comenta la gran W. en su blog.
Acabo de ver en TVE El loco de la colina, con Chus Quintero. Ha convertido en estrellas de la televisión pública a tipos como El Dioni ("me daban unas descargas que me dejaban los huevos como melocotones"), el Lute (gran defensor de la legalidad, un ejemplo para la generación politono-papichulo) o un árabe que ha hecho apología de Bin Laden en horario de prime time. Bien, Quintero, bien.
Aprovecharé la circunstancia para crear un grupo terrorista. La reivindicación da lo mismo, cualquier cosa: mi hecho diferencial como... persona que mide 1,83 m. De hecho, acabo de decidir que me convertiré en el representante de todas las personas que miden 1,83 m. Crearé mitos, escribiré libros, me inventaré afrentas de hace siglos. Tendré mis propios medios de comunicación. ¿Qué exigiré? Quiero un sueldo de un pastón al mes. Quiero nuestro propio DNI. Quiero que se nos reconozca los derechos históricos y demás gilipolleces. Y si no me conceden todos mis deseos arbitrarios, aaaaaaaah, entonces comenzaremos a cepillarnos a gente. Sí, soy consciente de que a muchos de nosotros nos meterán en la trena. Pero todo merecerá la pena. Conseguiremos crear un aura de romanticismo a nuestro alrededor. Apareceremos en comunicados con caretas y con algún gorrito. La capucha blanca está muy vista. ¿Qué tal con caretas de orco?

Uno de nuestros comunicados

Así nos tiraremos el pisto que dará gusto.
Tal vez dentro de 30 años consigamos que algún Gobierno estúpido se crea todo lo que decimos, y haya merecido la pena ir con la pistola en el cinturón. Tal vez.
Luego la gente me pregunta por qué no voy a ver cine español. Por varias razones:

  1. En toda película española, el 80% del guión está basado en tacos y en folleteo
  2. Sin comentarios: como comenta el camarada El Guinda, a estas tipejas, que tienen la desgracia de ganarse la vida siendo ¡actrices!, en vez de irse a cualquier Herriko Taberna de Mondragón, se les ocurre irse al Parlamento a repartir rosas. De todos es sabido que son los señores Di-putados los que dedican su tiempo libre a poner cloratita en los bajos de un coche. Los pájaros disparando a las escopetas, vamos.

Repasemos:

  • Pili Bardem, quien por cierto comenzó a hacer películas durante la Dictadura, y quien por aquel entonces, de nuevo por cierto, no decía ni pío. Actriz en películas como Sin noticias de Dios, Hermana, ¿pero qué has hecho?, Caperucita y Roja, Las Ibéricas F.C, y en series como Un paso adelante, Hospital Central, Abierto 24 horas, y mi favorita, El inquilino.
  • Ana Belén, la progre de La Moraleja y del niño en Berkeley.
  • Lluvia Rojo. Con ese nombre, no merece ningún tipo de comentario. Salía en Las superamigas contra el profesor Vinilo, de nuevo Hospital Central...


Pili saldrá en Alatriste. Y aún queremos que vaya a verla... ??????

Echan en la tele un anuncio de Un día de furia. Cada día me gusta más esa peli.
Sobre Boris Izaguirre y sus declaraciones hablaré otro día. Sólo espero y deseo que, tras alguna que otra negociación, todo se vaya a la mierda, y lo primero que suceda es que le vuelen el trasero más público de la televisión española a alguno.
Con tos los pelos.

miércoles, mayo 24, 2006

Lóriga

Me pasaron muchas cosas allí. Además, creo que era la fuerza que conseguía que una familia se mantuviera más o menos cerca. Aunque fuera un conjunto de ladrillos...
Demasiadas cosas como para enumerarlas aquí todas. Algunas demasiado íntimas. Debajo del árbol de laurel. En la habitación de los abuelos. El estudio. Y más.
Había una grúa aparcada al lado de la puerta. Me cogieron, todo renacuajo, y me subieron encima. Me parecía divertido, hasta que me dijeron que iban a llamar al conductor para que se me llevara a mí en vez de al coche. Me lo creí, y cogí un miedo espantoso a las grúas.
Las primeras fiestas de fin de año. Las primeras veces en las que no duermes en casa, porque te pasas toda la noche de parranda con los amigos. Las uvas, dejas pasar un tiempo prudencial para que no parezca que estás ansioso por irte, y subes al cuarto de baño. El traje. La corbata. La colonia. El espejo, que siempre te devuelve la mirada de alguien que no te gusta excesivamente. Y que nunca lo hará, por cierto, como he seguido comprobando años después. Una noche que tal vez te traiga alguna primera vez. O segunda. O tercera. Muchas expectativas, que nunca se cumplieron. Todas las noches de fin de año fueron un fiasco. Pero esa es otra historia.
Cenas de Navidad, de Fin de Año. Mi tío siempre acababa metiéndose con la calva de mi padre. Cuánta paciencia. Mi tío y mi tía siempre acababan contando chistes verdes, de manera algo velada, porque había ropa tendida. El huevo hilado. La sidra. Las uvas.
Las escapadas después del colegio para comer filetes rebozados de pollo. ¡Y lo buenos que estaban!
El jardín, con su canasta, con la pelea diaria por no destrozar las plantas. Tantas tardes de sábado jugando al fútbol.
La chabola, con su colección de juguetes, de libros. Mucho Cuchifritín, mucha Celia. Mucho piano en el estudio, desafinado, siempre desafinado. El estudio... Así, a bote pronto, estar tocando el piano mientras escuchas en la radio, acojonado perdido, un Barsa-Madrid que acabaría 1-1, gol de Koeman y no sé de quién más. Ensayos con mi padre. Cuadros, carteles, títulos. El clavo oxidado con el que se hacía palanca para que la puerta se quedase más o menos cerrada.
O aquella vez que nos dejamos las llaves dentro y mi padre tuvo improvisar una escalada tipo Spiderman para entrar por la ventana del lavabo. Los policías de la comisaría de al lado estuvieron a punto de dispararle. O eso contaron después.
El pasaje y sus vecinos. Fútbol, bicicleta. Aurora, Ana, Conchita y Antonio, Tete. Cuántos episodios de V vistos en su casa, y qué pocos de El equipo A, con lo poco que me gustaba. Eso tampoco cambió con los años.
Regar el jardín en verano.
Jugar al ping-pong.
Cerrar las contraventanas antes de irse.
El despacho y la tranquilidad de poder ver la tele.
El salón, con esos sillones tan incómodos.
La colección de libros de Agatha Christie, los primeros que comencé a leer, y que me hacían sentir tan mayor. Asesinato en el Orient Express, Diez Negritos... Nunca me gustó Miss Marple. Donde estuviera Poirot...
El Martini mágico. Caty. Chula. ¡¡¡Whisky!!!
¿Qué será de Bruja?

martes, mayo 23, 2006

Más pruebas

Más pruebas para mejorar las prestaciones de este nuestro blog.

Musiquiqui de prueba

lunes, mayo 22, 2006

El capo Luciano


Siempre he dicho que la cara es el espejo del alma. Que me venga alguien y me diga que este tío no tiene escrito en su prominente frente: Soy un mafioso.

Dejo el link del reportaje sobre el tema del gran Enric González, en la edición de hoy de El País.




Mundo móvil

La relación con el teléfono móvil daría mucho para hablar...
Cada persona es un mundo. Los hay que lo cambian cada poco tiempo, los que siempre lo llevan apagado, los que se dejan una pasta cada mes a base de llamadas estúpidas, de mensajes de texto, los que se niegan a cambiarlo aunque se haya quedado obsoleto hace cinco años, los que son fieles a una marca...
En mi caso, tengo que decir que lo cambio cada dos años, soy fiel a Nokia (sobre todo cuando me permitían crear mis propias melodías...), y que me gustan mucho los mensajes de texto. Casi más que las llamadas. Cuando recibes el mensajito, "1 nuevo mensaje", puedes darte un tiempecito hasta abrirlo... Así te puedes ir preguntando... ¿Quién será? ¿Me responderán al que acabo de mandar? ¿Será un mensaje de publicidad, con lo que joden? ¿Un mensaje normal, multimedia, de otro tipo?
Son momentos de incertidumbre...
Me pasa otra cosa con los mensajes de texto: Tengo muchos grabados. Están los que tendré siempre en la memoria (del móvil, se entiende): El primero que recibí en mi nuevo número, los que me manda mi guayaba en cada aniversario...
La segunda categoría pertenece a los mensajes renovables cada año: mantengo los que me mandan por mi cumpleaños y en fin de año o Navidad. Cada año van cambiando. A lo largo del año, en momentos de aburrimiento, sobre todo los fines de semana delante de un Callmaster, releo mensajes: ¡Felicidades, que cumplas muchos más! Este año en Navidad me dieron a elegir entre una gran memoria y una polla apoteósica, y ahora no me acuerdo de si te he felicitado las fiestas. ¡Feliz año, ya estoy borracho!
La tercera categoría son los que se mantienen en "cartera" durante algún tiempo, y que se debaten entre pasar a la segunda categoría o caer a la cuarta: el mensaje que te hizo gracia en un momento dado. El que te hizo especial ilusión porque te daba ánimos en un momento complicado. El que te demostró que alguien más se acordaba de ti, cuando pensabas que no era así.
La cuarta categoría es la que contiene los que duran en la memoria pocas horas, como mucho, días. No tienen especial interés. Son anodinos. Lo son tanto, que ni te molestas en borrarlos al momento.
La quinta categoría es la del tipo... ¿Para esto te dejas la pasta? Ok, nos vemos allí. Gracias, todo perfecto. Ok. Bien. ¿Con lo que cuesta cada mensaje, no sería mucho mejor aprovechar los caracteres que se te permiten? Ok. Ah x cierto q sepas q l otro día m compré unos zptos nvos. Sn súper xulos! a ver si ns vmos prnt, eh?

sábado, mayo 20, 2006



Powered by Castpost

viernes, mayo 19, 2006

JOJOJOJO



¡Gracias, Amigos!

Consciente, sin corregir

Sí, comienzo a conocerme mejor. Hay cosas tontas que me gustan. Clasificar las cosas. Miro, veo, analizo, clasifico. Me gusta sacar los cubiertos del lavavajillas, cuando no queda más remedio. Cojo todos los tenedores, los coloco en el sitio de los tenedores. Cojo todos los cuchillos, con cuidado para no clavarme nada, y los coloco en el sitio de los cuchillos. Las cucharillas, ídem.
Cuando era pequeño no tuve muchos juegos de esos que ahora llaman "educativos". Tonterías. Lego, Educa, etc. Me limité a aprender a leer prontísimo y a escuchar música. Pero conforme he ido creciendo me he dado cuenta de que los juegos de niños estos de clasificación de figuras por su forma me gustan. El plastiquito con forma de estrella, se mete por el hueco con forma de estrella. El que tiene forma de cuadrado, por el hueco cuadrado. Me encantan, no lo puedo evitar.
Es algo cerebral, pero lo hago con las personas. Conozco, analizo, clasifico. Generalizo, lo sé. Pero me da igual. Creo que tengo bastante razón.
Hay tipos y tipos de personas: La mayoría dedica su adolescencia a hacer el tonto. A lo que comúnmente se considera "hacer el tonto". "No, eso cuando tenía 17 años, ya sabes, se hacen unas tonterías...". Por otro lado, están los que en esas edades no hacían tonterías. Los primeros achacan a los segundos haber desperdiciado "los mejores años de la vida". Los segundos no saben, no contestan, se arrepienten, quieren volver atrás. También los hay que aceptan cómo son, sin más. Los hay que son adultos desde que tienen uso de razón. No se "divierten" cuando "están en la edad de hacer tonterías". Son demasiado conscientes de sí mismos.
Los hay que se arrepienten e intentan cambiar. También los hay que se aceptan como son. Como son.
Los hay que se dedican a vivir, hacia fuera. Van haciendo lo que se supone que se tiene que hacer, por edades, sin pararse a pensar, siguen a la mayoría. Adolescencia, escarceos sexuales, borracheras, rebeldía. Universidad, más de lo mismo, aunque a otros niveles. Exaltación de la amistad. Trabajo. Pareja estable. Hijos, prontísimo. No miran atrás, ¿nostalgia?, no, gracias... Y si la tienen, es durante unos minutos. El cerebro no les da para otra cosa. O sí, pero tiran para adelante. Viven para fuera. No saben vivir para dentro.
Tal vez sean los más afortunados. No lo sé.
Los hay que viven para dentro. Siempre pensando. Analizando. Conscientes, siempre, de dónde se encuentran. Conscientes de que en la nostalgia está su vida. Probablemente tendrán hijos más tarde, si los tienen. Probablemente trabajarán más tarde, si lo hacen. Viven para vivir, viven para trabajar, pero de otra manera. Éstos no trabajan para vivir. El árbol de la ciencia vs el árbol del bien y del mal. Seguro que son más infelices que los demás. Son los menos. Son minoría. Son distintos, extraños dentro de la mayoría, se cuestionan más cosas, más tiempo, llevan una doble vida, hacia afuera, porque no hay más remedio, pero la mayor parte de su vida es para dentro.

Gracias a W por la inspiración.

jueves, mayo 18, 2006

De luto

Pues eso. Aprovecho la oportunidad para acumular ansias de muchas cosas.

lunes, mayo 15, 2006

Loor al Musiquito

Un clásico...

domingo, mayo 14, 2006

Cejas


Hoy me he enterado de que los hombres, habitualmente, tienen las cejas "peor" que las mujeres...

jueves, mayo 11, 2006

Visto/leído

090703
Draft

"Si es que te hacen aborrecer el laboratorio, entre unos y otros. Es tremendo lo que cambia la percepción de todo el mundillo en dos años. Acojonante. Entras con ganas de hacer algo brillante y acabas deseando terminar como sea, y cuanto antes. Da igual lo brillante que acabes siendo, porque entre otras cosas, es imposible demostrar ningún tipo de brillantez sin un mínimo de medios. Mucho hablan de que la ciencia puede ser elegante y brillante con 4 Erlenmeyers y dos líneas celulares... Los cojones.
Acabas pensándote cambiar totalmente de registro al acabar la tesis, si es que lo haces."

Foto


Addenda del 210506: En respuesta a la pregunta del gran Doctor Grex, la foto creo que fue hecha a propósito, así que el mérito de la "espontaneidad" de los modelos hay que atribuírselo... A los propios modelos, supongo.

sábado, mayo 06, 2006

Atención: pregunta

¿La añoranza puede llegar a provocar desazón...física?

jueves, mayo 04, 2006

Freakies!

Desde Planetachano, siempre atentos a las nuevas tendencias musicales.
Gracias a joanb por el chivatazo :P

martes, mayo 02, 2006

Criterios de raza

Viendo una parte del programa apenas sectario de TV3 por las mañanas, me han chocado algunas cosas: En un, abro comillas, debate sobre racismo en un determinado pueblo de la Gran Nación, ha quedado desde el momento claro que los racistas son los neo-nazis, los que no son catalanes, vamos. ¡Cómo puede ser neo-nazi un catalán! No, no, imposible.
Quedaba implícito que el catalán de verdad, el de pura cepa, es tan noble que no puede adoptar nunca una actitud tan rastrera como el racismo.
Por otro lado, en un anuncio de un programa sobre "los catalanes más importantes del siglo XX", hoy anunciaban el capítulo correspondiente a Ladislao Kubala. Será que no me he dado cuenta y Budapest ya forma parte de la Gran Nación.
Ya empiezo a tener claros los criterios del futuro: Uno no es de donde nace, sino de donde pace. Y en Cataluña, son los criterios identitarios los que determinan quién come en su paisaje diseñado.